Después de un 2025 marcado por lesiones y contratiempos administrativos, Javier Assad llega a los Entrenamientos Primaverales con una sola prioridad: mantenerse sano y recuperar su lugar como pieza importante de los Chicago Cubs.
Visa resuelta y mente en el montículo
El derecho mexicano, como varios peloteros nacidos fuera de Estados Unidos, enfrentó retrasos en su proceso de visa, lo que demoró su incorporación al campamento en Mesa, Arizona. Entre los afectados también estuvieron sus compañeros Moisés Ballesteros y Christian Bethancourt.
Superado el inconveniente, Assad ya trabaja con normalidad. La frustración quedó atrás; ahora el enfoque está en el presente.
De la lesión al regreso competitivo
La campaña pasada comenzó con un golpe duro: una distensión en el oblicuo izquierdo sufrida durante la primavera, que se agravó en abril y lo llevó a la lista de lesionados por 60 días. Fue un freno significativo después de consolidarse en 2024 con 29 aperturas, marca de 7-6 y efectividad de 3.73.
Regresó en agosto y, aunque participó en apenas ocho juegos (siete como abridor), mostró solidez: efectividad de 3.65, 23 ponches y WHIP de 1.22 en 37 entradas, limitando a los rivales a promedio de .243.
Sin embargo, no fue incluido en el roster para la Serie Divisional de la Liga Nacional ante los Cerveceros. El dirigente Craig Counsell explicó que, aunque saludable al final, otros lanzadores ya habían tomado ventaja en ritmo competitivo.
Para Assad, eso quedó atrás. Su objetivo es claro: aportar y perseguir el anillo.
Trabajo físico y nueva mentalidad
Durante el invierno, el lanzador de 28 años puso énfasis en fortalecer la zona media del cuerpo, clave para evitar recaídas. En el complejo primaveral ha realizado sesiones intensas de tiros largos, en ocasiones junto al japonés Shota Imanaga, acumulando repeticiones y afinando detalles.
Se declara completamente saludable y decidido a sostener esa condición durante toda la temporada.
México en el horizonte
La primavera de Assad no se limitará a MLB. También vestirá nuevamente la franela de México en el Clásico Mundial de Béisbol.
En la edición de 2023 dejó huella como relevista, con 5.2 innings en blanco, apenas dos hits permitidos y seis ponches. Ahora apunta a nuevas metas dentro del Grupo B, que compartirá con Estados Unidos, Italia, Gran Bretaña y Brasil del 6 al 11 de marzo.
Para el mexicano, representar a su país es un honor que asume con entusiasmo renovado.
Un equilibrio bien planificado
La preparación simultánea para la temporada de Grandes Ligas y el Clásico comenzó desde diciembre, en coordinación con el cuerpo técnico. Counsell considera que el calendario ofrece tiempo suficiente para aumentar la carga de trabajo sin comprometer la condición física.
Mientras tanto, los Cachorros afinan detalles para su debut en la Liga del Cactus, cuando reciban a los Medias Blancas en el Sloan Park.
Assad encara 2026 con una mezcla de salud, experiencia y motivación internacional. Después de un año complicado, el derecho mexicano busca estabilidad, protagonismo y, por qué no, una temporada que lo consolide tanto en Chicago como con México.


