NUEVA YORK. Tras un invierno cargado de movimientos que transformaron su alineación, los Mets finalmente atendieron el punto más vulnerable que arrastraron durante la temporada pasada: el pitcheo abridor. La noche del miércoles, Nueva York concretó un cambio con los Cerveceros de Milwaukee para adquirir al dominicano Freddy Peralta, junto con el derecho Tobias Myers, dando un golpe fuerte en el mercado.
Peralta, de 29 años y con dos selecciones al Juego de Estrellas, viene de una campaña sobresaliente en la que registró efectividad de 2.70 en 33 aperturas. Su llegada eleva de inmediato el nivel de la rotación metropolitana y lo coloca como el as principal del grupo, que también integran Nolan McLean, Sean Manaea, Clay Holmes, Kodai Senga y David Peterson.
Para concretar el acuerdo, los Mets enviaron a Milwaukee a sus prospectos Jett Williams (N°3) y Brandon Sproat (N°5), ambos considerados piezas con potencial para impactar en el equipo grande a partir del 2026. Williams, exselección de primera ronda, destaca por su versatilidad defensiva al poder desempeñarse como campocorto, segunda base y jardinero central, mientras que Sproat debutó en Grandes Ligas la temporada pasada, dejando 4.79 de efectividad en cuatro aperturas.
La gerencia de Nueva York entendió que el costo era elevado, pero necesario, especialmente tras una campaña en la que su rotación ocupó el puesto 27 en efectividad desde el 12 de junio hasta el final del calendario. Además, el contrato de Peralta lo hace aún más atractivo: tiene una opción de equipo por US$8 millones para esta temporada y podría convertirse en agente libre al finalizar el año.
Más allá de los números, el derecho dominicano aporta un repertorio de élite. Su arsenal incluye una recta que promedia mediados de las 90 mph, además de cambio, curva y una slider devastadora, con la que generó una tasa de swings fallidos del 53.4 % la temporada pasada.
Aunque las lesiones marcaron el inicio de su carrera —superó las 25 aperturas solo una vez entre 2018 y 2022—, Peralta ha mostrado durabilidad en los últimos tres años, promediando 32 aperturas y 172 entradas por temporada, con 3.40 de efectividad y 10.7 ponches por cada nueve innings.
En el mismo movimiento, los Mets también sumaron a Tobias Myers, lanzador de 27 años con buen control y una extensión por encima del promedio. En su carrera, Myers acumula 3.15 de efectividad entre 31 aperturas y 18 relevos, y cuenta con cinco años de control contractual, por lo que podría desempeñar un rol híbrido en el cuerpo de lanzadores, iniciando posiblemente como relevista.
Antes del canje, la rotación de los Mets ofrecía profundidad, pero carecía de un brazo dominante. Manaea y Senga lidiaron con lesiones en 2025, Peterson tuvo una fuerte caída en la segunda mitad, y Holmes cumplió con solidez, aunque sin sobresalir, en su primer año como abridor. En ese contexto, Peralta y McLean se perfilan como los brazos capaces de marcar la diferencia, con el novato ahora compartiendo el liderazgo del staff.
Peralta también aporta experiencia en escenarios de presión, con nueve juegos de postemporada en su historial, seis de ellos como abridor. Además, los Mets mantienen profundidad joven con Jonah Tong y Christian Scott, mientras otros brazos continúan su desarrollo en ligas menores.
El movimiento tiene un componente personal: David Stearns, presidente de operaciones de béisbol de los Mets, conoce de primera mano a Peralta tras haber supervisado su etapa en Milwaukee entre 2018 y 2023, y vuelve a confiar en él como pieza clave para impulsar a Nueva York hacia octubre.
La llegada de Peralta cierra un invierno de transformaciones profundas en Queens. Los Mets dijeron adiós a figuras históricas como Pete Alonso, Brandon Nimmo y Edwin Díaz, y reconstruyeron su núcleo con Marcus Semien, Bo Bichette, Devin Williams y ahora un as probado al frente de la rotación.


