Guadalajara, Jalisco, 4 de septiembre de 2026.- atraviesa un debate que va más allá de los resultados deportivos. La creciente presencia de influencers y creadores de contenido en las tribunas del torneo neoyorquino comenzó a generar incomodidad entre algunos jugadores, quienes cuestionaron el ruido, los desplazamientos del público y el uso de luces durante los partidos.
El tema tomó especial relevancia después de distintos episodios registrados en el Arthur Ashe Stadium, donde la búsqueda de contenido para redes sociales terminó chocando con las exigencias de concentración propias de una competencia de Grand Slam.
Un llamado de atención durante el partido de Naomi Osaka
Uno de los momentos más comentados ocurrió durante el debut de Naomi Osaka en el estadio principal del complejo. En medio del encuentro, el juez de silla tuvo que intervenir y pedir públicamente que algunos espectadores permanecieran en sus lugares.
“Tomen asiento. Por favor, chicos. En el palco que está detrás mío, por favor, tomen asiento. Gracias”, expresó el árbitro mientras algunos jóvenes intentaban grabar contenido para sus redes sociales.
La situación tampoco pasó inadvertida para Osaka, quien consideró que los influencers pueden aportar a la difusión del tenis, aunque reclamó una mejor organización de su presencia en los estadios.
“Que la gente contribuya a popularizar el tenis entre su propio público puede ser algo positivo, pero creo que debe gestionarse mucho mejor, sobre todo en situaciones como la que viví en mi partido de primera ronda”.
Mannarino cuestionó el comportamiento del público
El francés Adrian Mannarino fue todavía más crítico con las condiciones que se están generando en algunos sectores de las tribunas. El tenista cuestionó que los espectadores tengan demasiada libertad para entrar, salir o desplazarse durante los partidos.
“La gente entra como le da la gana, se mueve, habla y el torneo lo tolera. No sé si es lo mejor para los jugadores y para el deporte en general. Creo que hay muchas reglas que se podrían cambiar en el tenis, pero esta sin duda no es una de ellas”.
Mannarino también apuntó contra otro aspecto del ambiente que rodea al torneo y aseguró haber percibido olor a marihuana dentro de la cancha.
“Además, hay olor a marihuana en la cancha. Esto se está convirtiendo en un zoológico.”
No todos los jugadores, sin embargo, consideran negativa esta transformación. Daniil Medvedev adoptó una postura más favorable hacia la apertura del tenis a nuevas audiencias.
“Cuanto más intentemos dar a conocer el tenis, mejor; más popular será este deporte”.
Unos 100 creadores recibieron acreditaciones
El debate adquirió mayor dimensión luego de conocerse que los organizadores entregaron acreditaciones a unos 100 creadores de contenido. De ese grupo, 20 están dedicados a contenidos que no se concentran exclusivamente en el deporte, incluyendo publicaciones relacionadas con la gastronomía disponible en el USTA Billie Jean King National Tennis Center.
La presencia de estos perfiles busca acercar el torneo a audiencias que consumen información principalmente a través de redes sociales. Sin embargo, algunos encuentros importantes también registraron situaciones incómodas cuando determinados espectadores intentaron conseguir fotografías o videos durante los partidos.
Las tenistas también tienen opiniones divididas
Entre las jugadoras, la discusión tampoco tiene una postura única. Madison Keys defendió la identidad particular que históricamente ha caracterizado al torneo estadounidense.
“Creo que cada Grand Slam tiene su propia identidad y el US Open siempre ha sido, en cierto modo, el del gran espectáculo”.
Jessica Pegula, por su parte, mostró una mayor preocupación por determinadas prácticas, especialmente por el uso de luces durante las selfies en las tribunas.
“Me parecen un poco irrespetuosos”.
La estadounidense reconoció que cierta dosis de entretenimiento forma parte del atractivo del torneo, aunque estableció un límite cuando las acciones del público afectan el desarrollo de los partidos.
“Creo que es demasiado. Puedo apreciar una parte del espectáculo, pero cuando se llegan a interrumpir los partidos se vuelve un poco complicado”.
El tenis busca equilibrar visibilidad y respeto
La controversia refleja una transformación que atraviesa al tenis profesional: mientras los torneos buscan atraer nuevas audiencias y aprovechar el alcance de los creadores digitales, los jugadores reclaman que esa estrategia no interfiera con la competencia.
El desafío para la ATP, la WTA y los organizadores será encontrar un punto de equilibrio. La presencia de influencers puede convertirse en una herramienta importante para ampliar la audiencia del deporte, pero el debate en el US Open también evidencia la necesidad de establecer límites claros sobre los movimientos, las grabaciones y el comportamiento en las tribunas.
El espectáculo puede ser parte de la identidad del US Open, pero para los protagonistas la prioridad sigue siendo que el partido se desarrolle con las condiciones de concentración y respeto que exige el máximo nivel del tenis.


